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martes, 8 de diciembre de 2009

Pastor urbano





Hermanos:

Como diría Benedetti, "No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes...", pero me sucede que ahora, con cincuenta y tres años cumplidos, me percato de cosas que han cambiado en el día a día del dominicano. La lluvia por ejemplo, ahora es más breve y menos intensa. Los aguaceros de mi niñez duraban días, y la mar, cercana y difícil de colmar, nos salvaba de morir ahogados. Como la lluvia, también los ríos y el frío de las mañanas de diciembre han cambiado.

Hago esta reflexión porque quiero comentarles algo que vi el pasado viernes y que pertenece a ese conjunto de situaciones y eventos que han cambiado o que por lo menos ahora tengo el ánimo de percibir el cambio.

Debo explicar que en Dominicana no se conoce la cabra, o mejor dicho, no se le conoce como cabra sino como chivo (o chiva si es hembra); pero es el mismo animal un tanto arisco que habita lugares secos y montañosos.

Pues bien, el pasado viernes al salir de casa hacia la oficina, a eso de las ocho de la mañana, me encontré con un señor que paseaba a un chivo con su cadena como si fuera un perrito casero. El animal, obedeciendo a instintos ancestrales, de vez en cuando embestía a José, que así dijo llamarse el pastor urbano, quien lo dominaba tirando de la cadena y con un gesto de autoridad hecho con la mano, llamando al animal a la corrección. Al decir de José, Nano, que así se llamaba el chivo, era "grito y grito desde las seis de la mañana" pidiendo que lo sacaran a pasear. Subiré fotos de José y Nano paseando, a la página de poema de lunes.


En otro orden les comento que "poema de lunes" cumple tres años en diciembre. De hecho el primer envío lo hice el 13 de noviembre de 2006. En ese momento eran apenas diez o doce amigos los que recibían esos primeros poemas de lunes. Hoy somos una comunidad de 174 amigos y amigas que básicamente se encuentran en Americalatina y Europa, aunque tenemos también amigos en Estados Unidos, Cánada e Israel. Gracias por el apoyo que cada semana recibimos de ustedes.

Otra novedad de esta semana es que hemos subido a la página de Quijote Urbano una hermosa canción de La Oreja de Van Gogh. Se trata de "Jueves", canción en homenaje a las víctimas del atentado terrorista a los trenes de Madrid el 11 de marzo de 2004. Es una historia de amor en el marco de ese ataque terrorista. Gracias de nuevo a Jorge, gran amigo y seguidor de poema de lunes por compartirnos ese poema.

Bien, ahora a lo nuestro.

Hoy les traigo Rubén Darío, poeta nicaragüense del siglo pasado. Disfruten su "Sinfonía en gris mayor"

Que tengan bonita semana.

Mario
www.poemadelunes.blogspot.com
www.quijoteurbano.blogspot.com


Sinfonía en gris mayor

El mar como un vasto cristal azogado
refleja la lámina de un cielo de zinc;
lejanas bandadas de pájaros manchan
el fondo bruñido de pálido gris.

El sol como un vidrio redondo y opaco
con paso de enfermo camina al cenit;
el viento marino descansa en la sombra
teniendo de almohada su negro clarín.

Las ondas que mueven su vientre de plomo
debajo del muelle parecen gemir.
Sentado en un cable, fumando su pipa,
está un marinero pensando en las playas
de un vago, lejano, brumoso país.

Es viejo ese lobo. Tostaron su cara
los rayos de fuego del sol del Brasil;
los recios tifones del mar de la China
le han visto bebiendo su frasco de gin.

La espuma impregnada de yodo y salitre
ha tiempo conoce su roja nariz,
sus crespos cabellos, sus bíceps de atleta,
su gorra de lona, su blusa de dril.

En medio del humo que forma el tabaco
ve el viejo el lejano, brumoso país,
adonde una tarde caliente y dorada
tendidas las velas partió el bergantín...

La siesta del trópico. El lobo se aduerme.
Ya todo lo envuelve la gama del gris.
Parece que un suave y enorme esfumino
del curvo horizonte borrara el confín.

La siesta del trópico. La vieja cigarra
ensaya su ronca guitarra senil,
y el grillo preludia un solo monótono
en la única cuerda que está en su violín.

1891



domingo, 26 de abril de 2009

Lunes 20 de abril de 2009





Hermanos:

El próximo viernes 24 de abril se cumplen 44 años de la Revolución de Abril, que es como se conoce en nuestra historia a la revuelta armada que se inició el 24 de abril de 1965 y que trató de llevar al poder a Juan Bosch, que había sido derrocado en septiembre de 1963.

Inicialmente fue guerra civil entre dos bandos de dominicanos, pero cuatro días despues de iniciada los norteamericanos invadieron para tomar partido a favor del bando que se oponía al retorno de Bosch, convirtiendo la guerra civil en guerra patria.

A la distancia de 44 años podemos ver con claridad que cometieron un error quienes derrocaron a Juan Bosch, que cometieron un error quienes se opusieron a su retorno y que los norteamericanos al invadir un país pequeño como el nuestro lo que lograron fue mantener abiertas las heridas de América Latina.

Yo tenía nueve años y en ese momento si había lago sagrado en la República era el Baluarte del Conde, lugar donde reposaban los restos de los padres del a patria. Tan sagrado era que no se podían tocar las cadenas que servían de límite al lugar. Pues bien, cuando los norteamericanos lograron entrar en la ciudad luego de meses luchando, colocaron allí un tanque de guerra y unas trincheras con sacos de arena. Y los norteamericanos pisaban el suelo en donde yo no podía, por respeto, ni tocar las cadenas que le servían de límite. No lo olvido y no lo he perdonado.

Hoy soplan otros vientos y vemos a un Obama empeñado en un acercamiento. La iniciativa es muy buena y todos debemos promover el acercamiento, pero es bueno que sepa que de este lado hay mucho dolor acumulado, mucha injusticia, mucha iniquidad y no se percibe a los norteamericanos como hermanos mayores, por el contrario, se tienen sobradas razones para mostrar recelo.

Ahora a lo nuestro.

Hoy les traigo a Rubén Darío porque el tema tratado va como anillo al dedo con su poema A Roosevelt.



A ROOSEVELT

Es con voz de la Biblia, o verso de Walt Whitman,
que habría de llegar hasta ti, Cazador,
primitivo y moderno, sencillo y complicado,
con un algo de Wáshington y cuatro de Nemrod.
Eres los Estados Unidos,
eres el futuro invasor
de la América ingenua que tiene sangre indígena,
que aún reza a Jesucristo y aún habla español.

Eres soberbio y fuerte ejemplar de tu raza;
eres culto, eres hábil; te opones a Tolstoy.
Y domando caballos, o asesinando tigres,
eres un Alejandro-Nabucodonosor.
(Eres un profesor de Energía
como dicen los locos de hoy.)

Crees que la vida es incendio,
que el progreso es erupción,
que en donde pones la bala
el porvenir pones.

No.

Los Estados Unidos son potentes y grandes.
Cuando ellos se estremecen hay un hondo temblor
que pasa por las vértebras enormes de los Andes.
Si clamáis, se oye como el rugir del león.
Ya Hugo a Grant lo dijo: Las estrellas son vuestras.

(Apenas brilla, alzándose, el argentino sol
y la estrella chilena se levanta...) Sois ricos.

Juntáis al culto de Hércules el culto de Mammón;
y alumbrando el camino de la fácil conquista,
la Libertad levanta su antorcha en Nueva-York.

Mas la América nuestra, que tenía poetas
desde los viejos tiempos de Netzahualcoyotl,
que ha guardado las huellas de los pies del gran Baco,
que el alfabeto pánico en un tiempo aprendió;

que consultó los astros, que conoció la Atlántida
cuyo nombre nos llega resonando en Platón.
Que desde los remotos momentos de su vida
vive de luz, de fuego, de perfume, de amor.

La América del grande Moctezuma, del Inca,
la América fragante de Cristóbal Colón.

La América católica, la América española,
la América en que dijo el noble Guatemoc:
«Yo no estoy en un lecho de rosas»; esa América
que tiembla de huracanes y que vive de amor,
hombres de ojos sajones y alma bárbara, vive.

Y sueña. Y ama, y vibra, y es la hija del Sol.

Tened cuidado. ¡Vive la América española!

Hay mil cachorros sueltos del León Español.
Se necesitaría, Roosevelt, ser Dios mismo,
el riflero terrible y el fuerte cazador,
para poder tenernos en vuestras férreas garras.

Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios

lunes, 26 de enero de 2009

La niña y su estrella




Hermanos:

Como les comenté la semana pasada, este lunes es feriado en Santo Domingo. Es día de Juan Pablo Duarte, el fundador de nuestra nacionalidad. Fue un hombre con un sueño, un compromiso con ese sueño y el coraje para no traicionarse nunca. Ese sueño es el hilo conductor de nuestra historia hasta nuestros días. Todas nuestras gestas reproducen ese sueño y todos nuestros héroes lo compartieron.

Preguntaba Pablo Mckinney, un entrañable seguidor de poema de lunes, ¿qué nos pasa como sociedad? ¿por qué no logramos ponernos de acuerdo en un proyecto de nación?

Creo que las razones están todas relacionadas con el hecho de que no hemos sido capaces de socializar ese sueño.

Necesitamos espacios que vinculen a todos los sectores de la sociedad dominicana. Espacios en donde nos encontremos y podamos reconocernos como iguales, donde podamos descubrir en el otro nuestro sueño.

Juan Bosch, el dominicano que mejor dibujó ese sueño en el siglo pasado, comprometido con ese sueño y también con el coraje para no traicionarse, escribió unos versos que dicen:

"Yo quiero ser entre lo hombres: Hombre.
Yo quiero ser entre los bravos: Bravo.
Quiero llegar a donde dios se esconde
y al mismo dios arrebatarle el rayo"

Ahora a lo nuestro.

Hoy, complaciendo peticiones y ya que hablamos de sueños, les traigo otro poema de Rubén Darío, el que le dedicó a Margarita Debayle.

confío en que les guste.

Que tengan bonita semana.

Mario




A Margarita Debayle

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar:
tu acento.
Margarita, te voy a contar
un cuento.

Éste era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes,

un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita como tú.

Una tarde la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
y una pluma y una flor.

Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.

Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.

Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
mas lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.

Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

Y el rey dijo: «¿Qué te has hecho?
Te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho,
que encendido se te ve?»

La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
«Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad».

Y el rey clama: «¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
¡Qué locura! ¡Qué capricho!
El Señor se va a enojar».

Y dice ella: «No hubo intento;
yo me fui no sé por qué;
por las olas y en el viento
fui a la estrella y la corté».

Y el papá dice enojado:
«Un castigo has de tener:
vuelve al cielo, y lo robado
vas ahora a devolver».

La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.

Y así dice: «En mis campiñas
esa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí».

Viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento.

Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.


Rubén Darío

lunes, 19 de enero de 2009

La historia de las cosas





Hermanos:

Me he encontrado con un vídeo interesante en Internet que quiero compartirlo con ustedes.

Se trata de un vídeo llamado "The story of stuff" (La historia de las cosas). En el se trata de explicar la historia de las cosas producidas, desde la extracción de la materia prima hasta su destino final en el basurero. Se llama la atención hacia el hecho de que ese proceso es lineal en un medio finito, por lo que necesariamente encontrará límites. Lo tengo subido en español en uno de mis blogs, el enlace es "La historia de las cosas".

Esta tercera semana de enero ha pasado rápido y en Santo Domingo hay en agenda una convocatoria hecha por el Presidente para una Cumbre con las "fuerzas vivas de la nación", para discutir las posibles alternativas de un plan para enfrentar la amenaza de la crisis financiera global y otros finales. La convocatoria ha sido recibida con desgano por las organizaciones de la sociedad civil porque se piensa, con merecidas razones, que el gobierno es muy dado a hablar de diálogo, pero la verdad es que no tiene el oido atento a la escucha. De manera que al final del diálogo se hace lo que el gobierno desde un principio quería hacer y basta.

Aún así, la sociedad dominicana de hoy es muchícimo más activa y libre socialmente que esa misma sociedad hace cuarenta años. Lento pero viene, como dice Benedetti, hablando del futuro.

Mañana salgo para la ciudad de Miami con Patricia. Estaremos de vuelta el próximo lunes 26 de enero. Vamos aprovechando dos días feriados de nuestro calendario, El 21 de enero es día de la Virgen de la Altagracia , protectora del pueblo dominicano y el 26 de enero es día de nuestro Padre de la Patria, Juan Pablo Duarte , fundador de La Trinitaria, organización que logró nuestra independencia.

De manera que el próximo poema de lunes lo estarán recibiendo desde Miami, Dios mediante.

Ahora a lo nuestro.

Les comenté que en mi cumpleaños Bebeto me regaló dos antologías de Rubén Darío recopiladas por Alberto Acereda. Una de las antologías tiene por tema "Poesía erótica" y la otra "Poemas filosóficos". Pues bien, les traigo dos poemas de la poesía erótica de Rubén Darío.

Como podrán ver al leer los poemas, se trata de poemas de un amor infantil, de hecho es el amor sentido por dos niñas, un amor muy alejado del vórtice de la pasión y la sensualidad. De manera que pensé que por lo menos en estos dos ejemplos era abusivo calificar esa poesía de erótica al amor sentido por estas dos niñas. Cuál no sería mi sorpresa cuando fui al diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, aquella que "Límpia, fija y da esplendor" y este nos dice que cuando se dice erótica de una poesía lo que se está diciendo es que trata del tema del amor

Espero que les guste.

Mario





Sonatina

La princesa está triste... ¿Qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
que ha perdido la risa, que ha perdido el color.
La princesa está pálida en su silla de oro,
está mudo el teclado de su clave sonoro,
y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor.

El jardín puebla el triunfo de los pavos reales.
Parlanchina, la dueña dice cosas banales,
y vestido de rojo piruetea el bufón.
La princesa no ríe, la princesa no siente;
la princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.

¿Piensa, acaso, en el príncipe de Golconda o de China,
o en el que ha detenido su carroza argentina
para ver de sus ojos la dulzura de luz?
¿O en el rey de las islas de las rosas fragantes,
o en el que es soberano de los claros diamantes,
o en el dueño orgulloso de las perlas de Ormuz?

¡Ay!, la pobre princesa de la boca de rosa
quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,
tener alas ligeras, bajo el cielo volar;
ir al sol por la escala luminosa de un rayo,
saludar a los lirios con los versos de mayo
o perderse en el viento sobre el trueno del mar.

Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,
ni el halcón encantado, ni el bufón escarlata,
ni los cisnes unánimes en el lago de azur.
Y están tristes las flores por la flor de la corte,
los jazmines de Oriente, los nelumbos del Norte,
de Occidente las dalias y las rosas del Sur.

¡Pobrecita princesa de los ojos azules!
Está presa en sus oros, está presa en sus tules,
en la jaula de mármol del palacio real;
el palacio soberbio que vigilan los guardas,
que custodian cien negros con sus cien alabardas,
un lebrel que no duerme y un dragón colosal.

¡Oh, quién fuera hipsipila que dejó la crisálida!
(La princesa está triste, la princesa está pálida)
¡Oh visión adorada de oro, rosa y marfil!
¡Quién volara a la tierra donde un príncipe existe,
—la princesa está pálida, la princesa está triste—,
más brillante que el alba, más hermoso que abril!

—«Calla, calla, princesa —dice el hada madrina—;
en caballo, con alas, hacia acá se encamina,
en el cinto la espada y en la mano el azor,
el feliz caballero que te adora sin verte,
y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,
a encenderte los labios con un beso de amor».



Allá en la playa quedó la niña

Allá en la playa quedó la niña.
¡Arriba el ancla! ¡Se va el vapor!
El marinero canta entre dientes.
Se hunde en el agua trémula el sol.
¡Adiós! ¡Adiós!

Sola, llorando sobre las olas,
mira que vuela la embarcación.
Aún me hace señas con el pañuelo
desde la piedra donde quedó.
¡Adiós! ¡Adiós!

Vistió de negro la niña hermosa.
¡Las despedidas tan tristes son!
Llevaba suelta la cabellera
y en las pupilas llanto y amor.
¡Adiós! ¡Adiós!



domingo, 26 de agosto de 2007

Lunes 27 de Agosto de 2007

Hermanos:

Esta semana les traigo un clásico.

Es un cuento tierno para una niña bella.

De Rubén Darío, nicaragüense inmortal, a Margarita Debayle.

Cuentan que Rubén iba por el parque central de Nicaragua cuando vio que una niña jugaba con una flor, acompañada de su “nana”. El poeta se acercó y le dijo: -¿Cómo te llamas? –Margarita, respondió la niña, - Ah…, Margarita, te voy a contar un cuento…

Y así nació ese hermoso poema dedicado a la niñez.

En la página de poema de lunes, www.poemadelunes.blogspot.com podrán encontrar una foto de Margarita Debayle, la que generó toda esa ternura, ya adulta junto a su nieta, un sacerdote poeta y el embajador de Francia en Nicaragua.

Que tengan una bonita semana.

Mario

www.poemadelunes.blogspot.com

www.quijoteurbano.blogspot.com



A MARGARITA DEBAYLE
1908

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar;
tu acento.
Margarita, te voy a contar
un cuento.

Este era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes.

Un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita, Margarita,
tan bonita como tú.

Una tarde la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
una pluma y una flor.

Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti.
Cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.

Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella
que la hacía suspirar.

Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
mas lo malo es que ella iba
sin permiso del papá.

Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

Y el rey dijo: "¿Qué te has hecho?
Te he buscado y no te hallé;
y ¿qué tienes en el pecho,
que encendido se te ve?"

La princesa no mentía,
y así, dijo la verdad:
"Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad."

Y el rey clama: "¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
¡Qué locura! ¡Qué capricho!
El Señor se va a enojar."

Y dice ella: "No hubo intento:
yo me fui no sé por qué;
por las olas y en el viento
fui a la estrella y la corté."

Y el papá dice enojado:
"Un castigo has de tener:
vuelve al cielo, y lo robado
vas ahora a devolver."

La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el buen Jesús.

Y así dice: "En mis campiñas
esa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí."

Viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

La princesa está muy bella,
pues ya tiene el prendedor,
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar:
tu aliento

Ya que lejos de mí vas a estar
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.

lunes, 7 de mayo de 2007

A Roosevelt

Jorge Medina me ha enviado este mp3 con el poema "A Roosevelt" de Rubén Darío en la voz de Jorge Cafrune.
Aquí lo comparto con ustedes.
Gracias Jorge.

Lunes 7 de Mayo de 2007

Hermanos:

 

Hoy les traigo una muestra de la poesía de Rubén Darío, extraordinario poeta nicaragüense.

Su poesía la conocí desde muy pequeño. Sonatina y el cuento a Margarita Debayle acompañaron mi niñez.

 

El pasado viernes participé en el Tercer Convite de Arquitectura Caribeña Contemporánea, organizado por el CEDARQ y Funglode, y durante ese evento, el Arq. Eduardo Mangada nos decía que América Latina era un continente de esperanza y fundamentaba su afirmación en el hecho de que teníamos una misma lengua y básicamente una misma cultura, podíamos tener muy buena comunicación todos los latinoamericanos desde los que viven en Norte América hasta los que viven en Tierra del Fuego.

 

Traigo ese comentario a colación porque en los años de universidad escuchaba un poema de Rubén Darío en la voz de Jorge Cafrune, cantautor argentino, y cuyo tema tiene relación con esa visión de una América Latina de esperanza.

 

Se trata del poema “A Roosevelt” que hoy les traigo como poema de lunes.

 

Que tengan una bonita semana.

 

Mario

www.quijoteurbano.blogspot.com

www.poemadelunes.blogspot.com

 

 

 

A ROOSEVELT

Es con voz de la Biblia, o verso de Walt Whitman,
que habría de llegar hasta ti, Cazador,
primitivo y moderno, sencillo y complicado,
con un algo de Wáshington y cuatro de Nemrod. 
Eres los Estados Unidos,
eres el futuro invasor
de la América ingenua que tiene sangre indígena, 
que aún reza a Jesucristo y aún habla español.

Eres soberbio y fuerte ejemplar de tu raza;
eres culto, eres hábil; te opones a Tolstoy.
Y domando caballos, o asesinando tigres,
eres un Alejandro-Nabucodonosor.
(Eres un profesor de Energía 
como dicen los locos de hoy.)

Crees que la vida es incendio,
que el progreso es erupción,
que en donde pones la bala
el porvenir pones.
No.

Los Estados Unidos son potentes y grandes. 
Cuando ellos se estremecen hay un hondo temblor 
que pasa por las vértebras enormes de los Andes.
Si clamáis, se oye como el rugir del león.
Ya Hugo a Grant lo dijo: Las estrellas son vuestras. 
(Apenas brilla, alzándose, el argentino sol
y la estrella chilena se levanta...) Sois ricos.
Juntáis al culto de Hércules el culto de Mammón;
y alumbrando el camino de la fácil conquista,
la Libertad levanta su antorcha en Nueva-York.

Mas la América nuestra, que tenía poetas
desde los viejos tiempos de Netzahualcoyotl,
que ha guardado las huellas de los pies del gran Baco,
que el alfabeto pánico en un tiempo aprendió;
que consultó los astros, que conoció la Atlántida 
cuyo nombre nos llega resonando en Platón,
que desde los remotos momentos de su vida
vive de luz, de fuego, de perfume, de amor,
la América del grande Moctezuma, del Inca,
la América fragante de Cristóbal Colón,
la América católica, la América española,
la América en que dijo el noble Guatemoc:
«Yo no estoy en un lecho de rosas»; esa América 
que tiembla de huracanes y que vive de amor, 
hombres de ojos sajones y alma bárbara, vive.
Y sueña. Y ama, y vibra, y es la hija del Sol. 
Tened cuidado. ¡Vive la América española!
Hay mil cachorros sueltos del León Español.
Se necesitaría, Roosevelt, ser  Dios mismo,
el Riflero terrible y el fuerte Cazador,
para poder tenernos en vuestras férreas garras.

Y, pues contáis con todo, falta una cosa: ¡Dios