domingo, 17 de octubre de 2010

Lunes 18 de octubre de 2010



Hermanos:

La semana ha sido intensa en lo que se refiere al ejercicio de ciudadanía. El miércoles y el jueves pasados asistimos a un taller en el cual, actuando como representante de la sociedad civil, participamos en la revisión  del reglamento que regula las relaciones entre la Administradora de Subsidios Sociales (ADESS), entidad del Estado, y los establecimientos comerciales adheridos a la Red de Abastecimiento Social (RAS).

En Dominicana, el Estado mantiene subsidios focalizados hacia los sectores de pobreza extrema y moderada. Esos subsidios llegan a través de diferentes programas: "Comer es primero", "Bono luz", "Bono gas", un bono para estudiantes universitarios pobres, un bono para envejecientes, y así, otros programas más.

Todos estos programas de asistencia se hacen efectivos mediante una tarjeta electrónica de débito, enlazada a la red de Visa. El día 10 de cada mes el "Beneficiario Tarjeta Habiente" (BTH) recibe electrónicamente el depósito del subsidio que le toca y a partir de ese momento puede ir a los establecimientos adheridos a la RAS y realizar sus compras.

El reglamento que revisamos regula toda la operación de esa actividad comercial y define faltas y establece sanciones. En ese orden y por poner un ejemplo, diremos que el reglamento prohíbe que el comerciante le venda bebidas alcohólicas al BTH con cargo a la tarjeta, también prohíbe que le entregue dinero en efectivo con cargo a la tarjeta. Lo que se persigue es que el subsidio se utilice en los bienes y servicios para los cuales fue concebido. Otro punto a resaltar es que el subsidio está condicionado a que el BTH mantenga a sus hijos dependientes en la escuela.

La apuesta es que los hijos de padres en pobreza extrema y moderada, salgan de la pobreza por haber alcanzado unos niveles de educación que les permitan dar el salto.

El universo de los dominicanos en condición de pobreza extrema y moderada fue extraído del censo. Era una de nuestras preocupaciones porque ese tipo de subsidio, directo al BTH, se presta a la manipulación política clientelista. De manera que en su origen el proceso es sano.

Uno de los programas entrega subsidios a policías que se desempeñan en la calle, los más expuestos al peligro. Otro de los programas entrega subsidios a los marinos que vigilan nuestras costas, los más expuestos al narcotráfico. Era más digno aumentarles el sueldo.

Este tipo de subsidio debe estar complementado por programas que promuevan la iniciativa de los BTH a crear pequeñas empresas comerciales que les permita salir de la condición de pobreza a ellos mismos, no sólo a sus hijos.

Decir que el hijo de un pobre dejará de serlo porque estará educado y al mismo tiempo mantener la calidad dela educación en los niveles más bajo y además no invertir en ella, es una verdadera burla.

Bueno, los he abrumado con estos gigantes o molinos, que en países como el nuestro a veces no se sabe si son brazos o aspas que se agitan al viento.

Hoy les traigo de nuevo a Rafael Meyreles Soler, el poeta dominicano de Santiago de los Caballeros que les presenté en la entrega anterior. Disfrútenlo.

Que tengan bonita semana.

Mario
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VI

¡Esos luceros tristes colgados de los árboles!
¡Esas siluetas negras del tronco de las palmas!
¡Este sonido a hueco que tiene el mundo ahora!
Me duele que estos versos tan tristes se me salgan

¡Hoy tengo tantas cosas que contarte!
Por ejemplo: Las lágrimas no salen de los ojos
sino que se chorrean por todas las palabras.

Un día puede empezar en el crepúsculo
y una noche en el alba.

¡Oh Dios! ¿Por qué no dije
que en un minuto se decide un siglo
y que al cabo de mil años
se recuerdan los siglos como instantes?

¡Ay! Esta tísica luna
¡Y estos luceros pálidos!


Fantasía gris

Y algún día quizás me dejes solo.
Por tus pupilas tristes
vagará la nostalgia de los cauces torcidos
y los sueños sin Norte,
y una pena remota habrá anclado su angustia
en tus noches sin ansias.

Peregrino de estrellas,
me verás en el cielo de la noches doradas,
y hará que me recuerdes
cada rayo de luna que adorne tu ventana.

Seré un clavel al viento de tus anhelos truncos;
una rosa deshecha;
o una voz desflorada;
y estaré en tus minutos
como el tic-tac de los relojes lentos.

Y entonces...
he de cantar tan suave que me imagines lejos.
Mi voz será lo mismo
que el sol cuando desciende más allá de los mares...

...un ángelus perdido en la distancia,
un trino solitario en la montaña,
una dominical paz aldeana.

domingo, 10 de octubre de 2010

Lunes 11 de octubre de 2010




Hermanos:

El martes próximo que estaremos a 12 de octubre, en Santo Domingo tendremos una marcha al Congreso organizada y promovida por cuatro redes de organizaciones de la sociedad civil. El Día de la Raza lo celebraremos pidiéndole a los congresistas la aprobación de dos proyectos de ley que actualmente se encuentran en el Senado. Un proyecto de ley que regula y promueve la vivienda y los asentamientos humanos y otro proyecto de ley que regula la reforma agraria. El Foro Ciudadano, la Articulación Nacional Campesina, la Red Urbano Popular y el Foro Social Alternativo unirán sus fuerzas  en favor de esos proyectos de ley. Lo más importante con relación a la Marcha al Congreso es que ha unificado a cuatro redes de organizaciones. Ese es el camino: Deponer lo que nos separa, abrazar lo que nos une y solidaridad entre nosotros. El punto de reunión será la Avenida Enrique Jiménez Moya esquina Av. MIrador del Sur, a las 10:00 AM del 12 de octubre de 2010. De manera que ya saben los que se encuentren en Santo Domingo y deseen asistir y dar su apoyo a estas causas.

Pasando a otro tema les comento que en la semana me explicaron que el ochenta por ciento de la población mundial está vinculada por una cadena menor de ocho eslabones. Es decir, que entre un dominicano y un habitante de Burundi, en África, existe una cadena de vinculados menor de ocho eslabones en el ochenta por ciento de los casos: El dominicano conoce a un amigo en Europa que conoce a un amigo en Africa y así hasta llegar, en menos de ocho eslabones, hasta el amigo de Burundi. Me explicaron que esa es la apuesta de las redes sociales como Facebook y Twitter: vincular la población mundial con la velocidad del rayo y tan fácil como apretar un botón. Me entusiasma la idea. Esas redes sociales cibernéticas van a dar mucha agua que beber, ya la están dando y nuestros jóvenes las están utilizando en sus protestas.

Sucedió como me lo contaron: La nieta llamó por teléfono a la abuela y le preguntó si su padre estaba en la casa. La abuela le respondió que no y le comentó que el técnico de la computadora estaba en la casa arreglándola. La nieta le preguntó que cuál era el problema de la computadora. La abuela le respondió que "el chivo". La nieta, luego de una carcajada, le dijo que debía tratarse de "el archivo", no de  "el chivo". La abuela, airada por la burla necia de la nieta y con la dignidad propia de sus años, le dijo: "Si la computadora tiene un ratón, que tenga un chivo no me parece cosa extraña". Y le cerró el teléfono.

Bien, ahora a lo nuestro.

Hoy les traigo a un poeta dominicano que era desconocido para mí hasta el lunes pasado. Quien me lo presentó me dijo: "Mario, aquí te entrego este pequeño libro de un gran poeta de Santiago de los Caballeros". Y siguió diciendo: "En los años cincuenta, cuando yo estudiaba ingeniería en la universidad, vivía en una pensión que compartía con Rafael Meyreles Soler, el poeta autor de este pequeño libro. Eramos muy amigos y un día me lo prestó. De su puño y letra dice la dedicatoria: "Para mi coyopita linda con el cariño de su papá", fechado el 3 de mayo de 1946.  No tuve oportunidad de devolverlo porque no lo volví a ver, él desapareció. Te lo entrego a ti porque te apasiona la poesía y porque sé que puedes encontrar, con esos Interneses que manejas, a la coyopita linda y entregarle esa obra de su padre."

Es un gran poeta, disfrútenlo.

Que tengan bonita semana.

Mario
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¿Qué de dónde vengo?


¿Qué de dónde vengo? De soñar luceros,
de beber paisajes en la copa fresca
de los pinos altos. De sentir que el alma
sabe a Dios más cerca.

De bañar de luna mi romance muerto,
de llenar de trinos mi garganta nueva.
De sentirme loco, de sentirme niño,
de contar estrellas.

De cambiar mi alma cansada a destiempo
por un alma nueva, y optimista, y fuerte.
De gozar la vida sin recuerdos necios
de olvidar la muerte.

Vengo de regiones altas y tranquilas
donde por las tardes se duermen las almas
y donde hay locuras de luz en el cielo
todas las mañanas.

Vengo del santuario donde Dios oficia,
del altar divino de la Madre Tierra.
¿Qué de dónde vengo? ¿Pero no comprendes?
¡Vengo de la sierra!




Nadie me dijo nunca

Nadie me dijo nunca
que una canción podía caerse de los ojos
¡lo mismo que una lágrima!
ni que en las hojas de los árboles
podían anidarse las estrellas,

Ni que tenía esqueleto la palabra,
ni que un día puede empezar en el crepúsculo
y una noche en el alba.

Yo, antes de tu ausencia, suponía
que los versos podían escribirse,
porque no sospechaba
que la ilusión fugaz de una sonrisa
dice más al recuerdo
que lo que pueden decirle las palabras.

Tampoco me habían dicho
que las luciérnagas robaron a la luna
trocitos de su nácar.

Me habían dicho que la tierra era redonda
y achatada en los polos;
pero nadie me dijo
que en la ausencia se amarran
el anhelo y el llanto.

¡Es que no me habían dicho
que una canción podía caerse de los ojos
lo mismo que una lágrima!

domingo, 3 de octubre de 2010

Lunes 4 de octubre de 2010





Hermanos:

La verdad es que a mi no hay que convencerme del origen marino de la especie humana. El ser humano siente fascinación por la mar y en su intimidad se sabe familia de las estrellas marinas, los calamares y los celentéreos.

Los poetas no han sido indiferentes a esa realidad y nos han descubierto esa relación íntima, marina, con metáforas cargadas de significado.

Así, ante un amor perdido dijeron "que anda sin rumbo y achicando llantos, tensando trapos con la mano herida". Marinera perdida "en los mares del norte, mordida por las sombras, cubierta de salitre, sin sextante ni brújula, perdidos el timón y la bitácora"

Y  llamó  a aquel amor y le dijo "Velero que navega repetido por los quietos espejos de la frente, regresa tu paisaje lentamente como si regresara del olvido"

¿Y será también marino ese olvido desde donde se regresa? Y lo dijo Sabina: "Lo que sé del olvido lo aprendí de la luna". Un olvido aprendido de la luna, que es un astro de mar básicamente.

"Que si naufrago me quede en tu orilla". Pedir que la deriva me lleve a tus orillas, perdida la esperanza, luego de naufragar: Si, me bastan tus orillas!

De manera que yo no tengo dudas del origen marino de la Especie. Algún coral, alguna mantarraya fue la abuela común de los humanos.

Más que por agradecimiento, por esa atracción irresistible que siento por la mar, en el patio de casa tengo un mural marino, con palmeras, gaviotas y un velero que se oculta detrás de las bromeliáceas del jardín; y que sólo se asoma, mis amigos lo saben, en noches de pleamar.

Bien, mantengamos el yodo y el salitre porque hoy les traigo el poema 7 de los "Veinte poemas de amor y una canción desesperada" de Pablo Neruda, poeta marinero. Disfrútenlo.

Que tengan bonita semana.

Mario
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Poema 7

Inclinado en las tardes tiro mis tristes redes
a tus ojos oceánicos.

Allí se estira y arde en la más alta hoguera
mi soledad que da vueltas los brazos como un náufrago.

Hago rojas señales sobre tus ojos ausentes
que olean como el mar a la orilla de un faro.

Sólo guardas tinieblas, hembra distante y mía,
de tu mirada emerge a veces la costa del espanto.

Inclinado en las tardes echo mis tristes redes
a ese mar que sacude tus ojos oceánicos.

Los pájaros nocturnos picotean las primeras estrellas
que centellean como mi alma cuando te amo.

Galopa la noche en su yegua sombría
desparramando espigas azules sobre el campo. 

Pablo Neruda
 

martes, 28 de septiembre de 2010

Lunes 27 de septiembre de 2010



Hermanos:

La estrella de la semana pasada resultó ser Marina de la Riva, la hermosa brasileña que canta la canción cubana "Ojos malignos", a la cual hicimos referencia en la entrega anterior. Parece ser que Marina cautivó a la comunidad masculina de poema de lunes. La verdad es que Marina es una hermosa mujer y arrulla con su voz. Sigan el enlace y disfruten de su magia.

Mañana lunes voy a Puerto Rico a un entrenamiento en 'tierra armada". Nadie vaya a pensar que cansado de predicar ciudadanía, quijoteurbano decidió entrenarse en armar la tierra pensando en la toma del poder político. Nada de eso.  Seguiremos predicando ciudadanía. Tierra armada se refiere a un material compuesto, formado por tierra y  por una malla polimérica (la armadura). Con ese material compuesto es posible construir terraplenes con talud vertical sin necesidad de muro de contención. Yo me voy a entrenar en esas artes.

Les comento que tengo unos amigos que mañana lunes inician el Camino de Santiago. Estos cinco amigos harán un recorrido de unos 300 Km en 7 días, a pie,  hasta llegar a Santiago de Compostela. Desconozco el punto de salida y parece que están respetando las reglas de apagar el celular porque no he podido comunicarme con ellos para informarme. De todos modos en algún momento recibirán poema de lunes y aquí va nuestro saludo para José, Jaime, Rafael, Eddy y Anibal. Adelante, aquí los esperamos con las historias!!!

Bien, ahora a lo nuestro.

Hoy les traigo a Emilio Ballagas, cubano de Camagüey, nacido en 1908 y fallecido en La Habana en 1954.

Disfruten su poesía.

Que tengan bonita semana.

Mario


Nocturno y elegía

Si pregunta por mí, traza en el suelo
una cruz de silencio y de ceniza
sobre el impuro nombre que padezco.
Si pregunta por mí, di que me he muerto
y que me pudro bajo las hormigas.
Dile que soy la rama de un naranjo,
la sencilla veleta de una torre.

No le digas que lloro todavía
acariciando el hueco de su ausencia
donde su ciega estatua quedó impresa
siempre al acecho de que el cuerpo vuelva.
La carne es un laurel que canta y sufre
y yo en vano esperé bajo su sombra.
Ya es tarde. Soy un mudo pececillo.

Si pregunta por mí dale estos ojos,
estas grises palabras, estos dedos;
y la gota de sangre en el pañuelo.
Dile que me he perdido, que me he vuelto
una oscura perdiz, un falso anillo
a una orilla de juncos olvidados:
dile que voy del azafrán al lirio.

Dile que quise perpetuar sus labios,
habitar el palacio de su frente.
Navegar una noche en sus cabellos.
Aprender el color de sus pupilas
y apagarse en su pecho suavemente,
nocturnamente hundido, aletargado
en un rumor de venas y sordina.

Ahora no puedo ver aunque suplique
el cuerpo que vestí de mi cariño.
Me he vuelto una rosada caracola,
me quedé fijo, roto, desprendido.
Y si dudáis de mí creed al viento,
mirad al norte, preguntad al cielo.
Y os dirán si aún espero o si anochezco.

¡Ah! Si pregunta dile lo que sabes.
De mí hablarán un día los olivos
cuando yo sea el ojo de la luna,
impar sobre la frente de la noche,
adivinando conchas de la arena,
el ruiseñor suspenso de un lucero
y el hipnótico amor de las mareas.

Es verdad que estoy triste, pero tengo
sembrada una sonrisa en el tomillo,
otra sonrisa la escondí en Saturno
y he perdido la otra no sé dónde.
Mejor será que espere a medianoche,
al extraviado olor de los jazmines,
y a la vigilia del tejado, fría.

No me recuerdes su entregada sangre
ni que yo puse espinas y gusanos
a morder su amistad de nube y brisa.
No soy el ogro que escupió en su agua
ni el que un cansado amor paga en monedas.
¡No soy el que frecuenta aquella casa
presidida por una sanguijuela!

(Allí se va con un ramo de lirios
a que lo estruje un ángel de alas turbias.)
No soy el que traiciona a las palomas,
a los niños, a las constelaciones...
Soy una verde voz desamparada
que su inocencia busca y solicita
con dulce silbo de pastor herido.

Soy un árbol, la punta de una aguja,
un alto gesto ecuestre en equilibrio;
la golondrina en cruz, el aceitado
vuelo de un búho, el susto de una ardilla.
Soy todo, menos eso que dibuja
un índice con cieno en las paredes
de los burdeles y los cementerios.

Todo, menos aquello que se oculta
bajo una seca máscara de esparto.
Todo, menos la carne que procura
voluptuosos anillos de serpiente
ciñendo en espiral viscosa y lenta.
Soy lo que me destines, lo que inventes
para enterrar mi llanto en la neblina.

Si pregunta por mí, dile que habito
en la hoja del acanto y en la acacia.
O dile, si prefieres, que me he muerto.
Dale el suspiro mío, mi pañuelo;
mi fantasma en la nave del espejo.
Tal vez me llore en el laurel o busque
mi recuerdo en la forma de una estrella.







domingo, 19 de septiembre de 2010

Lunes 20 de septiembre de 2010



Hermanos:

Ayer sábado regresé de Cuba, luego de un viaje inolvidable que compartí con mi tío Enrique de 80 años.

El motivo del viaje era encontrar las raíces de una rama de nuestros ancestros que la tradición familiar nos decía que había nacido en Santa Clara, Cuba. La investigación genealógica no produjo ningún resultado visible, pero abrió nuevos cursos de acción que continuamos investigando.

Yo conocía Cuba desde 1999 y esta debió ser la octava vez que visito la isla; pero en esta oportunidad pasé dos noches en sendas ciudades del interior y la calidez del cubano nos hizo sentir como en casa.

Las ciudades del interior visitadas fueron San Juan de los Remedios y Santa Clara.

Remedios es una ciudad colonial fundada a principios del siglo XVI, con su Plaza central y sus calles que serpentean como rayos de sol partiendo de la plaza. Tiene tres museos y en uno de ellos, el Museo Municipal de Historia, conocimos a María Victoria Fabregat, su Directora, quien nos dispensó un trato exquisito. En remedios, durante la cena, María y Erick nos deleitaron con una canción tradicional cubana que se llama "Ojos Malignos". Erick González Bello, que así se llama,  es historiador y actualmente trabaja en una investigación acerca de los europeos en Remedios.

Santa Clara es una ciudad más grande, colonial también y  de fundación más cercana en el tiempo. De hecho, se fundó como hija de Remedios. En Santa Clara también recibimos un trato exquisito de las personas que contactamos en relación a nuestra investigación. Conocimos a Marta Anido, una señora con ochenta y tantos años y memoria histórica de Santa Clara; y a  José Pared, investigador histórico de Santa Clara, quien también nos ayudó y quedó con el compromiso de continuar la búsqueda.

La última noche la pasamos con la Tropa Cósmica en La Habana, un reencuentro con amigos entrañables que aprovechamos para ponernos al día.

Nuestra gratitud para todos los cubanos que hicieron posible esta aventura inolvidable. A los contactos del Arzobispado, a los de la Iglesia de Reina, a las autoridades cubanas y a los miembros del Comité Central del Partido que tan bien nos trataron, reciban nuestra gratitud desde este Caribe que nos colma.

Aquí podrán encontrar las fotos del viaje y las fotos de la reunión con la Tropa.

Bien, ahora a lo nuestro.

Hoy les traigo la letra de esa canción que nos cantaron María y Erick en Remedios. Además de la versión de María y Erick, quiero presentarles la versión de Marina de la Riva, cantante brasileña que logra cantar esta canción netamente cubana con ese toque que te hace sentir arrullado por las olas marinas.

Que tengan bonita semana

Mario
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Ojos malignos


Las miradas de tus ojos son tan sutiles
que penetran en el alma de quien los mire
y como soles irresistibles son sus destellos
que no puede uno mirarse, mirarse en ellos.

Que no puede uno mirarse, mirarse en ellos

Y como sabes que tus miradas tienen hechizo
miras con imprudencia y maleficio.
No me mires a los ojos porque no quiero
que tu mirar penetrante me deje ciego.

Que tu mirar penetrante me deje ciego.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Lunes 13 de septiembre de 2010





Hermanos:

Una entrega muy breve porque tengo el viaje a Cuba encima y aún no he terminado con los asuntos pendientes.

Les comento que estamos trabajando en una iniciativa de sociedad civil que busca proponer candidatos a los puestos de miembros de la Junta Central Electoral y la Cámara de Cuentas. Esos cargos serán elegidos por el Congreso Nacional y el plazo para la entrega de propuestas finaliza mañana. A pesar de que ya el Congreso debe tener bien cocinado el tema, el hecho de que la sociedad civil se articule ya es ganancia.

Estaré en Cuba desde mañana hasta el próximo sábado 18 de septiembre. Visitaré La Habana, Santa Clara y Remedios. El viaje es toda una aventura porque voy persiguiendo las raíces de mis ancestros, que la tradición familiar las ubican en Cuba.

A finales de los años noventa tomó forma en Internet una comunidad de seguidores de la obra de Silvio Rodríguez,  el mismo Silvio le dio el nombre de Tropa Cósmica a esa comunidad, que a partir de 1996 realizaba un encuentro anual que se celebraba un año en La Habana y el siguiente en cualquier otra ciudad que pidiera la sede, y el próximo de nuevo en La Habana.

En el año 2000 el encuentro fue en Santo Domingo, inolvidable. En esa oportunidad nos visitaron algo más de veinte cubanos, entre ellos Vicente Feliú, Samuel Aguila, Ihosvany Bernal, cantores de la trova cubana, de la nueva y la novísima trova cubana.

Como resultado de ese encuentro conocí a un grupo entrañable de amigos cubanos, con los cuales me encontraré el próximo viernes, horas antes de partir de regreso a Santo Domingo. De manera que la despedida será de corazón abierto, compartiendo con amigos muy queridos.

Bueno, ya les contaré del viaje y los encuentros. Ahora a lo nuestro.

Mary Carmen, seguidora de "poema de lunes" nos envió unos poemas de Martín Galas. No lo conocía, pero aquí les dejo su poesía.

Disfrútenla.

Que tengan bonita semana.

Mario
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Quiero ser en tu vida

Quiero ser en tu vida algo más que un instante,
algo más que una sombra y algo más que un afán.
Quiero ser, en ti misma, una huella imborrable
y un recuerdo constante y una sola verdad.

Palpitar en tus rezos con temor de abandono.
Ser, en todo y por todo, complemento de ti.
Una sed infinita de caricias y besos;
pero no una costumbre de estar cerca de ti.

Quiero ser en tu vida una pena de ausencia
y un dolor de distancia y una eterna ansiedad.
Algo más que una imagen, y algo más que un ensueño
que venciendo caminos, llega, pasa y se va.

Ser el llanto en tus ojos, y en tus labios la risa.
Ser el fin y el principio. La tiniebla y la luz.
Y la tierra y el cielo; y la vida y la muerte.
Ser, igual que en mi vida, has venido a ser tú.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Lunes 6 de septiembre de 2010




Hermanos:

El martes pasado al iniciar la noche, ejerciendo mi oficio de quijoteurbano, asumí un pleito que no era mío y  tuve una discusión con el guagüero y el picher de una voladora y como resultado el picher preguntó de viva voz: ¿Y este viejo, será Vincho Castillo?

Para los amigos que no son dominicanos debo explicar que la voladora es un autobús de transporte público (también llamada guagua en Santo Domingo), el guagüero es el chofer, y el picher es el ayudante del chofer, que cobra los pasajes, ayuda a los pasajeros a subir y se lanza a las calles a abrirle camino a la guagua en las intersecciones congestionadas. Vincho Castillo por su parte, es un abogado y político dominicano reconocido, entre otras cosas, por la pasión con que defiende sus ideas.

A mi me ha hecho mucha gracia el incidente porque es la segunda vez que formalmente se me hace ver que tengo canas. Parece que no es tan obvio que soy un niño de cincuenta y cuatro años con canas prematuras.

Comenté lo ocurrido con mi hijo Mario Ernesto y él me hizo una reflexión que me ha iluminado, me dijo: Papá, la realidad de Santo Domingo se comprende mejor y todo encaja si la vemos teniendo como marco de referencia que estamos en una pachanga y todos estamos ingiriendo alcohol.

Gran reflexión. Hemos trasladado al ámbito de las relaciones sociales, las relaciones que se verifican en una pachanga, tomando tragos.

El guaguero de la historia había tomado el carril en vía contraria hacia el Sur y se había encontrado con un conductor que iba hacia el Norte por el mismo carril y  que con todo su derecho le había impedido el paso. Estaban los dos frente a frente a las 8:00 PM de ese martes, en la Avenida Máximo Gómez de Santo Domingo. Cuando yo, desde mi vehículo, pasé a su lado, el guagüero me dijo refiriéndose al conductor del vehículo que le cerraba el paso: "Mire, con tanto espacio y este hombre de terco..."

Si lo vemos desde la perspectiva de la pachanga, el guagüero tiene razón: Yo me estoy tomando mi trago, diría el guagüero, y viene este hombre, con tanto espacio, a dañarme la bebida.

La democracia, el orden en el tránsito, el respeto a la ley, la lucha contra la corrupción y el ejercicio de ciudadanía en general, son todas realidades borrosas, no muy definidas y relegadas a los últimos lugares de importancia. Lo que importa es vivir este día, inmerso en la pachanga. Así andamos.

A mi me acomoda la idea de la pachanga, lo confieso; pero también sé que hay quienes no están bebiendo, aunque dicen estar en la pachanga y se hacen ricos y se lucran con toda suerte de malas artes, aprovechando que no hay ciudadanía que los enfrente. Soy consciente de eso y eso mismo me daña la bebida.

Bueno, los he abrumado con tanto tránsito y tanta locura, pasemos a lo nuestro.

El próximo lunes 13 de septiembre estaré en La Habana, Cuba, donde tengo grandes amigos y hoy les traigo a Julia de Burgos, poeta puertorriqueña del siglo pasado con un poema a José Martí, cubano y antillano.

Que tengan bonita semana.

Mario
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A José Martí
  (mensaje)
Yo vengo de la tierna mitad de tu destino;
del sendero amputado al rumbo de tu estrella;
el último destello del resplandor andino,
que se extravió en la sombra, perdido de tu huella.

Yo vengo de una isla que tembló por tu trino,
que izó tu alma más fuerte, tu llamada más bella;
a la que diste sangre, como diste camino
(que al caer por tu Cuba, ya caíste por ella).

Y por ella, la América debe un soplo a tu lumbre;
su tiniebla hace un nudo de dolor en tu cumbre,
recio Dios antillano, pulso eterno, Martí.

Porque tengamos cerca de la muerte, un consuelo,
Puerto Rico, mi patria, te reclama en su suelo,
y por mi voz herida, se conduce hasta ti!