domingo, 16 de junio de 2013

Lunes 17 de Junio de 2013




Hermanos:

En la semana nos enteramos, gracias a The Washington Post, de que el FBI y la Agencia Nacional de Seguridad de Estados Unidos tienen una red de espionaje  que no respeta la privacidad del ámbito íntimo de nadie, acceden a la información privada de los usuarios de Google, Facebook, Microsoft, Yahoo, PalTalk, AOL, Skipe, Youtube y Apple. Ahora sabemos que esa gente puede enterarse de los quereres íntimos, conocer los detalles del amor en las redes, se podrán enterar del dolor de Altagracia, que no pudo atender a tiempo el dengue de su niña y se graduó de malamadre con su muerte, porque hasta eso está en las redes.

Seguro que es muy escasa la información directa de bombas, planes de magnicidios, epidemias virales no fortuitas y el degüello de los Santos Inocentes. Pero no importa, lo que importa realmente es que estos enfermos, porque hay que estar muy enfermo para violentar la privacidad del Ser Humano,  dedican tiempo a elaborar un perfil del "Terrorista", una suerte de historia ilustrada de su vida: qué come, qué bebe, a qué deidad dedica sus plegarias, cuántos son sus niños o sus niñas y cuantas sus mujeres o sus hombres, qué nombres tienen los seres que lo pueblan, por qué causas se agitan sus banderas... Luego de ese perfil del "Terrorista", esos enfermos se dedican a buscar en la Internet a cuanto Ser Humano se acerque a ese perfil para colocarle la etiqueta: "Terrorista"

La pregunta que le quiero hacer a los paladines de la libertad, a los Estados Unidos de Norteamérica es la siguiente: ¿Por qué no le preguntaron a los usuarios de esos servicios de Internet si estaban de acuerdo en aceptar compartir su información privada en aras de la lucha Antiterrorista?

Y no me digan que lo hicieron con un simple anuncio en cada una de esas redes en donde se respondía Sí o No. Porque eso no lo lee nadie y ustedes lo saben y ese anuncio hubiera podido dar permiso a quitarle la vida al usuario, porque nadie se imagina que pueden estar pidiendo permiso para matar ni para espiar. Enfermos!!!!!!!

Vaya desde aquí mi desprecio total para toda esa basura humana que es capaz de espiar. Para ellos y para los que, teniendo alguna posibilidad de influir para que eso no ocurra, guardan silencio. Enfermos!!!!!!!

Bien, después de una historia de muerte, otra de vida. 

Ico Abreu, hermano solidario de luchas y esperanzas, nos acompaña por unas semanas. Nos reunimos el viernes en casa de Ernesto y Claudia, faltó Maribel y se sintió su falta. Cuanto nos queremos!!!!!!!!!!!!!

La Coalición Educación Digna es un referente de como será la sociedad dominicana que soñamos: Justicia y gran ternura.

Bien, ahora a lo nuestro. "Ayer llegó el otoño, el Sol de otoño..."

Casi siempre termino en Benedetti. Fue un poeta que conocí en mis años vitales de la adolescencia.

Hoy les traigo a Mario Benedetti con su poema "A la izquierda del roble". Un poema que expresa cómo, un poeta, respetando la privacidad de una pareja, se aventura a decir cómo el amor se mueve entre ellos, y termina diciendo cómo el amor se mueve dentro de él.

La foto es de Acción Poética Santo Domingo y fue tomada en una esquina del polígono central de la ciudad.

Que tengan bonita semana.

Mario



A la izquierda del roble

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
en el que uno puede sentirse árbol o prójimo
siempre y cuando se cumpla un requisito previo.
Que la ciudad exista tranquilamente lejos.

El secreto es apoyarse digamos en un tronco
y oír a través del aire que admite ruidos muertos
cómo en Millán y Reyes galopan los tranvías.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico siempre ha tenido
una agradable propensión a los sueños
a que los insectos suban por las piernas
y la melancolía baje por los brazos
hasta que uno cierra los puños y la atrapa.

Después de todo el secreto es mirar hacia arriba
y ver cómo las nubes se disputan las copas
y ver cómo los nidos se disputan los pájaros.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
ah, pero las parejas que huyen al Botánico,
ya desciendan de un taxi o bajen de una nube,
hablan por lo común de temas importantes
y se miran fanáticamente a los ojos,
como si el amor fuera un brevísimo túnel
y ellos se contemplaran por dentro de ese amor.

Aquellos dos por ejemplo a la izquierda del roble
(también podría llamarlo almendro o araucaria
gracias a mis lagunas sobre Pan y Linneo)
hablan y por lo visto las palabras
se quedan conmovidas a mirarlos
ya que a mí no me llegan ni siquiera los ecos.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes,
pero es lindísimo imaginar qué dicen,
sobre todo si él muerde una ramita
y ella deja un zapato sobre el césped,
sobre todo si él tiene los huesos tristes
y ella quiere sonreír pero no puede.

Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico

ayer llegó el otoño
el sol de otoño
y me sentí feliz
como hace mucho
qué linda estás
te quiero,
en mi sueño
de noche
se escuchan las bocinas
el viento sobre el mar
y sin embargo aquello
también es el silencio
mírame así
te quiero,
yo trabajo con ganas
hago números
fichas
discuto con cretinos
me distraigo y blasfemo
dame tu mano
ahora
ya lo sabés
te quiero,
pienso a veces en Dios
bueno no tantas veces,
no me gusta robar
su tiempo,
y además está lejos
vos estás a mi lado
ahora mismo estoy triste
estoy triste y te quiero
ya pasarán las horas
la calle como un río
los árboles que ayudan
el cielo
los amigos
y qué suerte
te quiero
hace mucho era niño
hace mucho y qué importa
el azar era simple
como entrar en tus ojos
déjame entrar
te quiero
menos mal que te quiero.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero puedo ocurrir que de pronto uno advierta
que en realidad se trata de algo más desolado
uno de esos amores de tántalo y azar
que Dios no admite porque tiene celos.

Fíjense que él acusa con ternura
y ella se apoya contra la corteza
fíjense que él va tildando recuerdos
y ella se consterna misteriosamente.

Para mí que el muchacho está diciendo
lo que se dice a veces en el Jardín Botánico

vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
sólo de a ratos parecía
que iba a vivir
que iba a vencernos
pero los dos fuimos tan fuertes
que lo dejamos sin su sangre
sin su futuro
sin su cielo
un niño muerto
sólo eso
maravilloso y condenado
quizá tuviera una sonrisa
como la tuya
dulce y honda
quizá tuviera un alma triste
como mi alma
poca cosa
quizá aprendiera con el tiempo
a desplegarse
a usar el mundo
pero los niños que así vienen
muertos de amor
muertos de miedo
tienen tan grande el corazón
que se destruyen sin saberlo
vos lo dijiste
nuestro amor
fue desde siempre un niño muerto
y qué verdad dura y sin sombra
qué verdad fácil y qué pena
yo imaginaba que era un niño
y era tan sólo un niño muerto
ahora qué queda
sólo queda
medir la fe y que recordemos
lo que pudimos haber sido
para él
que no pudo ser nuestro
qué más
acaso cuando llegue
un veintitrés de abril y abismo
vos donde estés
llevale flores
que yo también iré contigo.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero el Jardín Botánico es un parque dormido
que sólo despierta con la lluvia.

Ahora la última nube a resuelto quedarse
y nos está mojando como alegres mendigos.

El secreto está en correr con precauciones
a fin de no matar ningún escarabajo
y no pisar los hongos que aprovechan
para nacer desesperadamente.

Sin prevenciones me doy vuelta y siguen
aquellos dos a la izquierda del roble
eternos y escondidos en la lluvia
diciéndose quién sabe qué silencios.

No sé si alguna vez les ha pasado a ustedes
pero cuando la lluvia cae sobre el Botánico
aquí se quedan sólo los fantasmas.

Ustedes pueden irse.
Yo me quedo.




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"Precisamente porque soñamos, tenemos derecho a la utopía; y la vida carece de sentido cuando no la vivimos persiguiendo el sueño"

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