Hermanos:
Esta noche es nochebuena y poema de lunes quiere desearles una feliz navidad y un próximo año de éxitos.
Hoy les traigo un cuento corto de Eduardo Galeano con motivo de la navidad y un villancico emblemático en latín con su traducción al castellano.
Que tengan bonita semana.
Felicidades.
Mario
PD: Aquí también les dejo con "Los niños cantores de Viena" interpretando el villancico, primero en alemán y luego en la versión original en latín.
Nochebuena
Eduardo Galeano
Fernando Silva dirige el hospital de niños en Managua.
En vísperas de Navidad, se quedó trabajando hasta muy tarde. Ya estaban sonando los cohetes, y empezaban los fuegos artificiales a iluminar el cielo, cuando Fernando decidió marcharse. En su casa lo esperaban para festejar.
Hizo una última recorrida por las salas, viendo si todo queda en orden, y en eso estaba cuando sintió que unos pasos lo seguían. Unos pasos de algodón; se volvió y descubrió que uno de los enfermitos le andaba atrás. En la penumbra lo reconoció. Era un niño que estaba solo. Fernando reconoció su cara ya marcada por la muerte y esos ojos que pedían disculpas o quizá pedían permiso.
Fernando se acercó y el niño lo rozó con la mano:
-Decile a... -susurró el niño-
Decile a alguien, que yo estoy aquí.
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